Y es aquí donde publicaré lo que se me ocurra escribir...

domingo, 13 de mayo de 2012

El día a día


Tú te preguntas si abadonarías tus estudios y tu jefe te pregunta cuándo defiendes tu tesis... Y a la vez estrenas lentes, piensas en el regalo del día de la madre, preparar clases, corriges, corriges, corriges y sigues haciendo las tareas porque de tanto pensar solo te quedas pensando y actuando sin pensar y pensando sin actuar y estiras el cuello, te tomas otro analgésico, insistes en comprarle lentes a tu hermana, lavas la ropa, preparas una charla, llamas a la mueblería, llamas a tu mamá, sueñas con dormir, te duermes y sueñas que duermes... y te despiertas para seguir y seguir...

Pasa una semana y la ropa sigue sucia, la montaña de exámenes crece y te llama tu tutora y sin preguntarte, te cita para que le lleves los avances de la investigación ¿Avances? Avance, avance… que atrás hay puesto, que llegas tarde, que así sea guindando te vas en esta camioneta porque ya es ya y no es más tarde, ni mañana así que otra vez no duermes, y avanzas y no puedes distraerte pero todo te distrae, ves los exámenes y te los imaginas ardiendo, y ¡ay! ¿cómo que se quemaron? ¿qué tú misma le metiste cándela? Cándela… Masajes, mensajes, plata todo es plata pero sin masajes hay más dolor y dolor no te deja pensar, no te deja seguir, si te tomas otro analgésico te vuelves a quedar dormida y te jodiste y la tutora y el jefe y el otro jefe y el chofer del autobús y la profe y la otra profe y la amiga que piensa que su vida apesta y la tuya que es bella pero sería más hermosa si pudieras pasarte un día o dos armando un rompecabeza que te espera desde el 2010 en casa en pijama, pijama, la ropa sucia, el mercado, el mercado salió casi al doble…

Y ahora mismo el dolor no quiere dormir pero tampoco quiere trabajar ni estudiar, es como un hijo con fiebre o con simples ganas de tiempo de calidad, tiempo… tiempo y espacio son irreales dice el texto del examen que acabo de corregir… este día a día es entonces es irreal así de irreal como el espacio que ocupa este post. 

viernes, 30 de marzo de 2012

La tecnología


A mi primo Danielito y a mí nos maravillaba la tecnología. Para nosotros uno de los mejores días fue el día que llegó a la casa de nuestros abuelos el radio ¡doble casetera! Era 1990, era época de Mundial, veíamos el espectáculo en el único televisor a color que había en la casa, el tele de mi tía Lola, que además de ser a color, tenía ¡control remoto! Ahora debo contar que no me interesaba tanto lo que pasara en el partido como escuchar a Dani narrar el partido como todo un narrador (mejor que ellos) y que ganara Alemania o algún equipo que con su victoria haría que Alemania triunfara.

Con la llegada del radio doble casetera empezaron algunos experimentos: copiar casets y grabar entrevistas. Copiar casets no era la gran cosa pero entrevistarnos y entrevistar a miembros de la familia sí que era divertido.  Luego avanzamos a la edición (Si me preguntan cómo lo hacíamos, no sé) Grabábamos casets con música y entrevistas, recuerdo el de mía tía Lola respondiendo preguntas sobre su vida diaria, que después de cada respuesta tenía partes de “Rosa, Rosa…” de Sandro.

Pasaron unos años, y ya en Venezuela, Dani y casi todos los primos no solo me escribían cartas sino que me grababan ¡casets! y yo grababa casets de vuelta. Yo oía y oía sus casets casi materializándolos en el mundo nuevo que ahora vivía donde también había televisores a color y radios doble casetera.

Con el nuevo milenio llegó el internet a nuestras vidas, el nombre que de cariño varios de mis familiares me decían, “Monstra”, me sirvió para mi identidad internauta (Aún no lo quiero dejar) Y con internet empezó el chat: chatear con mis primos, con el que fuera, era para mí el momento más feliz del día más feliz de la semana. Ya en el año 2003 tuve por primera vez el lujo de dar una hora como cita por mail para que el día de mi cumple nos reuniéramos en el chat. ¡Los tenía conmigo el día de mi cumple!

Llegó el día en que Danielito pudo venir al mundo nuevo y yo quería mostrárselo todo y empacar todo lo empacable para que llegue a todos los demás primos. Ese era el año 2005, en el grabé mi último caset con lluvia venezolana estridente de fondo en la soledad de mi cuarto compartido en la residencia estudiantil. Los casets seguían siendo mejores que las cartas y los chats: tenían voz.

En los años siguientes, Danielito me contaba por chat que estaba enamorado de una brasileña que solo había visto por cámara web. A mí me pareció increíble pero genial. Pensé que era dificilísimo que una relación tuviera futuro así pero que de seguro valía la pena intentarlo.  Ya se casaron. Ya nació Guilherme. Y hoy Guilherme y yo nos conocimos por cámara web y siento que nos queremos de siempre y que podemos seguirnos queriendo mientras haya amor y haya tecnología. 

Tiempo, ganas, blog


Ya tenía tiempo con ganas de abrirme un blog y como hoy parece que tengo algo de tiempo... No, no es cierto, no tengo tiempo, tengo otras cosas que hacer, lo que pasa es que no tengo ganas de hacerlas...
Así que, lo que tengo es ganas de usar este tiempo para abrir este blog.